El Dr. Vero reseña el fin del primer periplo por las ciudades del interior del Departamento.
OBJETIVO CUMPLIDO
Las actividades académicas orientadas a la capacitación y/o actualización de conocimientos constituyen un eje central en las políticas del Consejo Directivo de nuestro Colegio.
Cada vez más, las exigencias profesionales obligan a consultar, investigar y estudiar a fin de brindar las mejores respuestas cuando somos requeridos.
En un Departamento Judicial como el de Mercedes, las distancias a la cabecera, los costos de traslado y el consumo de tiempo, constituyen desde siempre un problema para participar en las jornadas o cursos realizados en la sede del Colegio.
Para salvar este obstáculo, no quedan opciones. Hay que cerrar el Estudio, saludar a la familia, subirse al auto, recorrer kilómetros y kilómetros y acercarse a cada una de las localidades para compartir espacios de conocimientos, opiniones y reflexiones.
El sendero me llevó entonces, una y otra y otra vez, a estrechar las manos de cientos de colegas con los que me unen las mismas preocupaciones y los mismos sueños e ilusiones.
Y entonces, ocurrió lo deseado. La propuesta académica dio paso a ceremonias de juramento, a encuentros con empleados, funcionarios y magistrados de los Juzgados de Paz, Concejales e Intendentes, a intercambios de ideas sobre cuestiones vinculadas al ejercicio profesional, y a la recepción de sugerencias sobre determinadas actividades del Colegio y del funcionamiento del servicio de justicia.
Por eso hoy, habiendo cumplido un compromiso personal, como en gestiones anteriores, de visitar a todas las ciudades, no tengo más que palabras de agradecimiento para el Consejo Directivo que creyó y apuntaló esta propuesta institucional, para expositores y disertantes que desinteresadamente colaboraron en todas las jornadas, para los empleados del Colegio (en especial Vilma y Mirian), para las Asociaciones de Abogados y otros organizadores, para entidades que cedieron los espacios físicos y para todos los colegas que con sus presencias justificaron largamente la razón de ser de esta propuesta.
Estas simples pero emocionadas líneas están escritas en una estación de servicio, en una ruta, tomando un café conmigo, muy tarde, y con mucho frío, mientras regreso a casa después de la última jornada. Mi rostro es de cansancio, pero mi alma esta feliz, por este objetivo cumplido.
Con todo mi afecto
Dr. Horacio Alberto Vero