Desde el Colegio de Abogados del Departamento Judicial de Mercedes se saluda a todos los abogados en su día, haciendo llegar dos poemas de autoría del señor Presidente, Dr. Horacio Alberto Vero, de su libro “Poemas a Despacho”.

ABOGADO

                  A mis colegas de pasillo

Yo soy el abogado.
Aquel que cada mañana va recorriendo juzgados,
Y anda a los apurones por ese escrito con cargo.
El que soporta la espera, el que se banca los paros
Y debe poner la cara si todo sigue “a despacho”.
El que abre el escritorio y busca ganarse el mango
Y el que la pelea duro cuando flaquea el trabajo.
Yo soy el abogado.
Tantas veces de pleitero injustamente acusado.
Al que siempre lo consultan cuando se ven “apretados”,
En la calle, en el cine o en la cola del mercado.
El que “pone” sin dobleces su paciencia de artesano
Para llegar al final con deudor insolventado.
Yo soy el abogado.
El de cédulas y oficios, a pulmón diligenciados.
El que ha de tolerar el sistema colapsado,
Las nuevas disposiciones de Rentas y de Catastro,
los timbrados del Registro y el humor del funcionario.
El que hace de estratega, de confesor y de malo,
De mediador y de amigo, de psicólogo y de hermano.
El que sale a cara o cruz, con niebla o lluvia viajando
Porque justo le fijaron una audiencia bien temprano.
El que se muerde los labios porque el testigo ha faltado.
El que sufre taquicardia mientras va leyendo el fallo.

Del mostrador para acá. Del pasillo, quede claro.
El que recorre juzgados durante meses y años.
A mucha honra, señor, ése soy yo, el abogado.


VACÍO LEGAL

Juzgado Cien. Es mi turno.
Le voy pidiendo de a uno.

González con Virasol.
“Se fue ayer al Asesor”.

Eliceire con Bayón.
“Lo retiró el contador”.

Quiroga con Lanería.
“Lo tiene Receptoría”.

Udaondo con Saberio.
“Pasó hoy al Ministerio”.

Armentano con Meal.
“Oficina Pericial”.

Elizaga con Uriarte.
“Lo llevó la contraparte”.

Petinari con Quebracho.
“Del Veintidós a despacho”.

Bayadares con Calcagno.
“Me lo pidió el Secretario”.

Segismundo con Hilados.
“Fue al Colegio de Abogados”.

Papasidero con Fabro.
“Desde abril, paralizado”.

Mi cara lo dice todo.
No me puedo consolar.

El empleado se me acerca
Y me dice, paternal:

“¿Quiere ver alguno más?”

(CUALQUIER SEMEJANZA CON LA REALIDAD ES PURA COINCIDENCIA)


Fuente: CADJM