Juzgado de origen: Juzgado Civil y Comercial N° 7
Fecha fallo origen: 24 de agosto de 2018
Fecha del hecho: 01 de enero de 2010
Órgano de Alzada: Cámara Civil y Comercial Sala I
Número de expediente de Cámara:117.231
Fecha fallo de Cámara: 07 de marzo de 2019

Abstract:

– Ligera deformidad sobre el pómulo izquierdo, macizo facial con trazos fracturarios múltiples con desplazamiento que comprometen la pared anterior, lateral externa y techo del seno maxilar izquierdo, fracturas con desplazamiento en el arco cigomático homolateral y el tabique nasal ligeramente desviado hacia la derecha de la línea media.
– Para el concepto de incapacidad sobreviniente, en primera instancia, se tomó el monto del salario mínimo vital y móvil vigente al momento del hecho ($1.440) y aplicando la fórmula “Méndez”.


Sexo: M
Edad: 58
Ocupación: JUBILADO
Porcentaje de resp. de la víctima: 0%

Porcentaje de incapacidad física: 19%
Porcentaje de incapacidad psíquica: 0%

Tipo de Intereses: Tasa pasiva digital del BPBA desde fecha del hecho hasta vencido el plazo de 10 días de notificada la sentencia de segunda instancia.
Indemnización Monto
Valor vida $ 0
Incapacidad física $ 80.000
Incapacidad psíquica $ 0
Incapacidad psicofísica $ 0
Daño moral $ 80.000
Daño estético $ 0
Daños materiales $ 0
Tratamiento psicológico $ 0
Lucro cesante $ 0
Privación de uso $ 0
Pérdida de la chance $ 0
Gastos de asistencia $ 0
Gastos de traslado $ 0
Gastos funerarios $ 0
Gastos $ 0
Texto completo del Fallo:

Nro de Orden:

Libro: S-201

Juzgado de origen: Juzg Civ y Com N° 7 Dptal

Expte: SI-117231

Juicio: CARNEVALE RAUL ALBERTO Y OTRO/AC/ SUBIAT RUBEN OMAR Y OTRO/A S/DAÑOS Y PERJ.AUTOM. C/LES. O MUERTE (EXC.ESTADO)

 

 

 

En la ciudad de Mercedes, Provincia de Buenos Aires, a los 7 días del mes de Marzo de 2019, se reúnen en Acuerdo Ordinario los señores Jueces de la Sala I de la Excma. Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial del Departamento Judicial Mercedes de la Pcia. de Buenos Aires, Dres. EMILIO ARMANDO IBARLUCIA Y ROBERTO ANGEL BAGATTIN, con la presencia de la Secretaria actuante, para dictar sentencia en el Expte. Nº SI-117231 , en los autos: CARNEVALE RAUL ALBERTO Y OTRO/AC/ SUBIAT RUBEN OMAR Y OTRO/A S/DAÑOS Y PERJ.AUTOM. C/LES. O MUERTE (EXC.ESTADO).-

La Cámara resolvió votar las siguientes cuestiones esenciales de acuerdo con los arts. 168 de la Constitución Provincial y 266 del C.P.C.-

PRIMERA: ¿Se ajusta a derecho la sentencia dictada a fs.285/309, en cuanto es materia de apelación y agravios?

SEGUNDA: ¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?

Practicado el sorteo de ley dio el siguiente resultado para la votación: Dres. Roberto Ángel Bagattin y Emilio Armando Ibarlucía.

Luego de sucesivos trámites, del llamamiento de “autos para sentencia”, tras el sorteo, quedó este expediente en condiciones de ser votado.

VOTACIÓN:

A LA PRIMERA CUESTIÓN PLANTEADA, el Sr. Juez Dr. Roberto Ángel BAGATTIN dijo:

I.- En la sentencia dictada en autos se RESOLVIÓ: Hacer lugar a la demanda por daños y perjuicios promovida por RAÚL ALBERTO CARNEVALE y EZEQUIEL CARNEVALE contra RUBEN OMAR SUBIAT, NATALIA SUBIAT HERRERA y “PARANÁ S.A. DE SEGUROS” -en la medida de su contrato-, y en consecuencia, condenarlos a abonar al actor la suma de pesos ochenta mil ciento cincuenta y seis con noventa y cinco centavos ($80.156,95), con más los intereses establecidos en el considerando “sexto”, a cuyos efectos se deberá practicar la correspondiente liquidación, cuyo importe se abonará dentro del plazo de diez días de quedar firme el fallo, y las costas del juicio.

La parte actora interpuso recurso de apelación a fs.312, concedido libremente a fs.313, expresó agravios a fs.318/320, el que fue digitalizado el 12 de octubre de 2018 (ver fs.321), los que fueron motivo de réplica por la parte demandada y la citada en garantía con el escrito electrónica del 17 de octubre de 2018 (ver fs.322).

La demandada Natalia Subiat Herrera y la citada en garantía interpusieron recurso de apelación en forma electrónica el 27/08/18, concedido libremente a fs.311, expresaron agravios en forma electrónica el 9 de octubre de 2018 (ver fs.321), los que no fueron motivo de réplica por la parte actora (ver fs.322).

II.- INDEMNIZACIONES

2.1.- Esta instancia ha quedado abierta únicamente para tratar los agravios relativos a los rubros indemnizatorios porque las partes consintieron la sentencia respecto del tema de la responsabilidad, los que paso a tratar a continuación, destacando previamente lo siguiente:

En primer lugar, que daré respuesta sólo a aquellas quejas que considero relevantes para decidir el caso y sin respetar el orden en que fueron expuestas, ateniéndome a la doctrina de la Excelentísima Suprema Corte de Justicia provincial (arg. art. 273 del CPCC; CSJN, Fallos: 258: 304; 262:222; 265:301; 272:225; SCJBA en causa: Ac.72.771, sentencia dictada el 17 de noviembre de 1998 en autos: “Aráoz, Graciela c/Prefectura Naval Argentina s/daños y perjuicios” entre muchas otras; esta Sala en las causas: Expte. n°114.158, sentencia dictada el 14 de febrero de 2013; Expte. n° 114.534, sentencia dictada el 3 de octubre de 2013; Expte. n° 114.652, sentencia dictada el 6 de febrero de 2014 entre otros).

En segundo lugar, corresponde destacar que las partes no han cuestionado la decisión de la Sra. Juez de grado de que el presente caso corresponde juzgarlo mediante la aplicación de lo normado en el Código Civil (ley 340) por encontrarse vigente al momento del hecho, 16 de octubre de 2009, conforme lo dispuesto en el art. 7 del Código Civil y Comercial (ley 26.994 y ley 27.077) (doct. arts. 260, 261, 266 “in fine” del CPCC).

2.2.INCAPACIDAD SOBREVINIENTE

2.2.1.- La Sra. Juez de grado acogió el rubro “Incapacidad sobreviniente” por considerar que las lesiones sufridas por el actor Raúl Alberto Carnevale le habían producido una incapacidad de carácter parcial y permanente, por haberle provocado una disminución de las posibilidades genéricas, que se traducen en un menoscabo de carácter patrimonial, debido a que no se había restablecido totalmente, quedando con secuelas que le impiden llevar una vida normal. Tomando en cuenta que a la época del hecho dañoso contaba con 58 años de edad, estaba casado, trabajaba haciendo “changas” de parquero y era jubilado (según las declaraciones testimoniales brindadas en el expediente de beneficio de litigar sin gastos en noviembre de 2017), el monto del salario mínimo vital y móvil vigente al momento del hecho ($1.440) y aplicando lisa y llanamente la fórmula “Mendez” consideró razonable, prudente y equitativo fijar en concepto de incapacidad sobreviniente para cubrir el daño sufrido en el accidente motivo de autos, el importe de $ 44.762,95 (cuarenta y cuatro mil setecientos sesenta y dos con noventa y cinco centavos).

2.2.2.- El actor solicita que se modifique la sentencia en el sentido de establecer la indemnización por este rubro en la suma de pesos doscientos mil ($ 200.000.-) por considerar que el monto fijado en la sentencia resulta exiguo por desentenderse de los daños sufridos que tienen causa directa en el accidente motivo de esta litis y no llega a reparar la incapacidad parcial y permanente del orden del 19% dictaminada por el Sr. perito médico.

La demandada Natalia Subiat Herrera y la citada en garantía solicitan que se modifique la sentencia en el sentido de reducir la cuantificación del daño por incapacidad sobreviniente por resultar elevada la fijada por considerar que son muy pocas las circunstancias que se conocen del actor que permitan justificar el daño sufrido.

2.2.3.- El Sr. perito médico, Dr. Enrique José Illanes, llegó a las siguientes conclusiones: a) que el actor presentaba a la palpación una ligera deformidad sobre el pómulo izquierdo; b) que se observaba una zona de mayor humectación del párpado inferior izquierdo; c) que el informe de la Tomografía Computada de Macizo Facial señalaba la existencia de trazos fracturarios múltiples con desplazamiento que comprometen la pared anterior, lateral externa y techo del seno maxilar izquierdo, fracturas con desplazamiento en el arco cigomático homolateral y el tabique nasal ligeramente desviado hacia la derecha de la línea media; d) que, en conjunto, esas afecciones remanentes implican para el actor una incapacidad parcial y permanente en el orden del 19 % de su Total vida (Conf. fs.232/239 y fs. 244/45; doct. arts. 384, 474 del CPCC).

2.2.4.- Este Tribunal, siguiendo la doctrina legal de la Excma. Suprema Corte de Justicia Provincia, viene sosteniendo que el rubro “incapacidad sobreviniente” comprende las secuelas que afectan la capacidad laboral o productora de bienes de la víctima y demás aspectos de su personalidad (la incapacidad para la vida de relación, social y deportiva como un “plus” a la incapacidad laboral o productiva), porque la vida humana no tiene un valor en sí misma, ni la integridad corporal ni las lesiones son resarcibles por sí mismas (doct. arts. 901, 1068, 1069, 1083, 1086 y concordantes del Código Civil; S.C.B.A., Ac. 35.428 del 14/05/91, Ac. 41.216 del 21/05/91, Ac. 50.522 del 26/10/93; esta Cámara, Sala1, causas n° 108.706/07 del 14/10/04; 107.175 del 22/03/05; 108.968 del 23/05/06; 110. 119 del 12/10/06, 110.363 del 12/09/06, 108.629 del 16/09/06, 112.243 del 11/11/08, entre otras; ver Mosset Iturraspe, “El valor de la vida humana”, Rubinzal Culzoni, Sta. Fe, 1986, 2da. ed. actualizada, ps. 137 y ss.; Trigo Represas – López, Mesa, “Tratado de la responsabilidad civil”, T. IV, La Ley, Bs. As., 2004, p. 734 y ss.).

Los baremos usuales para establecer porcentajes de incapacidad dictaminados por los peritos médicos son una mera pauta orientadora, porque la indemnización en la esfera civil no se encuentra tasada como en el ámbito del derecho laboral. Ello le permite cabalmente al juez determinar la incapacidad y en la respectiva indemnización se aprecia la medida de la disminución de las aptitudes de la víctima, las características concretas de las secuelas que ésta padece y su incidencia en toda la persona del actor, ya que lo dorsal en esta materia es la intangibilidad del principio de la “reparación integral” (doct. art. 1083 del Código Civil).

La valoración de la pericia médica analizada en el apartado precedente 2.2.3., me permite sostener que las lesiones físicas padecidas por el actor, como consecuencia del accidente de tránsito objeto de este juicio, le han dejado secuelas que le han producido un daño material indirecto, por afectarle su capacidad laboral o productora de bienes y los demás aspectos de su personalidad (doct. arts. 901,906, 1068, 1069, 1083, 1086 del Código Civil; arts. 384, 474 del CPCC).

La reforma del Código Civil del año 1968 incorporó como principio general del resarcimiento del daño el de la reparación “in natura” al disponer en la primera parte del art. 1083: “El resarcimiento de daños consistirá en la reposición de las cosas a su estado anterior…”, estableciendo entre sus excepciones el de la indemnización en dinero para el supuesto de la imposibilidad material de volver al estado anterior, como sería el caso de autos.

En la cuantificación de la incapacidad sobreviniente (permanente) se tienen en cuenta las siguientes variables: a) la edad de la víctima al momento del hecho; b) la actividad laboral e ingresos económicos al momento del hecho (promedio mensual) y c) el grado de incapacidad permanente dictaminado en relación directa y concreta a las lesiones sufridas de acuerdo a lo informado por los dictámenes periciales.

El aporte de los elementos de juicio que demuestren el perjuicio económico como consecuencia de un hecho ilícito es carga de la víctima (art. 375 del CPCC). Para el caso de que los ingresos económicos no hayan sido probados de manera alguna se tiene en cuenta el salario mínimo vital y/o el haber jubilatorio.

Si bien el Código Civil y Comercial no estaba vigente a la fecha del hecho y por ende no es aplicable (art. 7 del CCC), nada obsta a tener en cuenta los parámetros indicados por el art. 1746, dado que, como ha dicho esta Sala, eran utilizados por la jurisprudencia con anterioridad a la sanción de dicho código. Pero debe tenerse en cuenta que el resultado de las fórmulas matemáticas que se apliquen depende de qué se introduce en cada una de las variables (v.g.: no es lo mismo la edad y salario a la fecha del hecho o que en el momento de la sentencia), y qué tasa de interés regirá y desde cuándo (esta Sala, causas n° 115.701 del 31/03/16 y 114.998 del 8/11/16).

Teniendo en cuenta especialmente la edad de la víctima al momento del hecho (58 años), el tipo de lesiones de carácter permanente determinadas por el perito médico, que era una persona jubilada, hacía trabajos de “changas” y los escasos elementos probatorios de sus actividades e ingresos, propongo elevar el monto de la indemnización otorgada en concepto “incapacidad sobreviniente” a la suma de pesos ochenta mil ($ 80.000)(doct. arts. 1068, 1069, 1083 1086 y concordante del Código Civil; art. 1746 del Código Civil y Comercial).

2.3.- DAÑO MORAL

2.3.1.- La Sra. Juez de grado acogió el rubro “daño moral” y teniendo en cuenta que ha quedado probado que el actor sufrió lesiones que le han causado molestias y las aflicciones propias que se derivan de todo accidente de tránsito, con la consecuente vulnerabilidad y angustia a la que se vio expuesto fijó el monto de la indemnización en la suma de $ 34.000,00 (pesos treinta y cuatro mil).

2.3.2.- El actor solicita que se modifique la sentencia en el sentido de elevar el monto de la indemnización fijada para este rubro porque considera que no se condice con los daños sufridos y que se la eleve a un importe no inferior de $ 75.000.

La demandada Natalia Subiat Herrera y la citada en garantía solicitan que se modifique la sentencia en el sentido de reducir el monto de la indemnización fijada para este rubro por considerar que excede el límite de razonabilidad por no tener relación con las circunstancias de hecho del presente caso.

2.3.3.- Teniendo en consideración que en la especie se encuentra acreditada la antijurídicidad del hecho dañoso que motiva esta litis, la legitimación activa del actor y que padeció lesiones como consecuencia del accidente de tránsito, el rubro “daño moral” resulta procedente “in re ipsa”, porque la ley presume en ese supuesto, que la existencia de las lesiones configura el conjunto de padecimientos físicos y espirituales que importan ese daño y por lo tanto no requieren prueba para ser reparado (doct. art. 1078 del Código Civil).

El “agravio moral” o “daño moral” en la interpretación dominante a la época de la vigencia del Código Civil (ley 340) comprendía las molestias en la seguridad personal o en el goce de bienes que, en el supuesto de lesiones, se configuraba por el conjunto de padecimientos físicos y espirituales derivados del hecho dañoso; y que tenía por objeto reparar el quebranto que supone la privación o disminución de aquellos bienes que tienen un valor esencial en la vida del hombre, como son la paz, la tranquilidad de espíritu, la libertad individual, la integridad física, el honor y los más sagrados afectos (doct. art. 1078 del Código Civil, Excma. SCJBA en la causa Ac.54.767, sentencia dictada el 11 de julio de 1995, en autos: “Alonso de Sella, Patricia c/Dellepiane, Ángel s/daños y perjuicios”, publicada en A y S 1995-III-16).

Además, cabe señalar que la naturaleza de la indemnización por daño moral es netamente resarcitoria y no punitoria. Por esa misma naturaleza resarcitoria y por su índole misma, el monto de la indemnización queda librado más que ningún otro al prudente arbitrio judicial (arts. 1078 del Código Civil y art. 165 “in fine” del C.P.C.C.).

2.3.4.- Conforme a las características del hecho dañoso, los graves traumatismos sufridos por el actor, las operaciones a que fue sometido, el tiempo de internación, la profundidad de los sentimientos afectados por el daño estético sufrido, y los montos reconocidos por este Tribunal en casos similares, considero que la suma establecida por el “a quo” no es razonable para reparar el “daño moral” sufrido por el accionante (arts. 1069, 1078 del Código Civil, arts. 165 “in fine”, 260, 261, 266 “in fine” del CPCC).

Por tales razones, propongo elevar el monto por “daño moral” a la suma de pesos ochenta mil ($ 80.000)(doct. arts. 165, 260, 261, 266 “in fine” del CPCC).

III.- COSTAS DE ALZADA

De acuerdo a la propuesta que formulo en los considerandos precedentes, propongo que las costas de Alzada se las impongan a la parte demandada y a la aseguradora citada en garantía en su condición de vencidos (art.68, inciso 1° del CPCC.).

Con el preciso alcance que se desprende de lo expresado en los considerados precedentes, a esta primera cuestión VOTO POR LA AFIRMATIVA.

A LA MISMA PRIMERA CUESTIÓN: El Sr. Juez Dr. Emilio Armando Ibarlucía, aduciendo análogas razones, dio su voto también por la AFIRMATIVA.

A LA SEGUNDA CUESTIÓN PLANTEADA, el Sr. Juez Dr. Roberto Angel BAGATTIN dijo:

En mérito al resultado de la votación que antecede, el pronunciamiento que corresponde dictar es:

1º.- Modificar la sentencia de fs.285/309 en el sentido de elevar los montos indemnizatorios por incapacidad sobreviniente a la suma de $ 80.000 y por daño moral a la suma de $ 80.000.

2º.- Imponer las costas de Alzada a la parte demandada y a la citada en garantía en su condición de vencidos.

ASÍ LO VOTO.-

A LA MISMA SEGUNDA CUESTIÓN: El Sr. Juez Dr. Emilio Armando Ibarlucía, aduciendo análogas razones, dio su voto también en el mismo sentido.

Con lo que se dio por terminado el acuerdo, dictándose la siguiente

SENTENCIA:

Y VISTOS:

Considerando que en el acuerdo que precede y en virtud de las citas legales, jurisprudenciales y doctrinales ha quedado establecido que la sentencia de a fs.285/309 debe ser MODIFICADA en relación a los montos indemnizatorios.

POR ELLO y demás fundamentos consignados en el acuerdo que precede SE RESUELVE:

1º.- Modificar la sentencia de fs.285/309 en el sentido de elevar los montos indemnizatorios por incapacidad sobreviniente a la suma de $ 80.000 y por daño moral a la suma de $ 80.000.

2º.- Imponer las costas de Alzada a la parte demandada y a la citada en garantía en su condición de vencidos.

REGÍSTRESE.- NOTIFÍQUESE Y DEVUÉLVASE.

 


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