Nochebuena

Yo quisiera para esta Nochebuena
que en la paz flamearan las banderas.
Que los hombres, al vernos a los ojos,
olvidáramos odios y miserias.
Que las voces se unieran en un canto
bajo el cielo del Señor y mil estrellas,
y las armas que todo lo destruyen
en lejanas galaxias se perdieran.
Que se encuentren el pobre y su pobreza
y el avaro que almacena sus riquezas,
y al amparo de una luna justiciera,
unos y otros, lo suyo compartieran.
Que se eleven plegarias bien sinceras,
repudiando tantas formas de soberbia,
y que vuelvan otra vez las mariposas
inundando las calles y veredas.
Que aquellos que un día se marcharon
vinieran a brindar a nuestra mesa,
y al momento de nacer el Salvador,
que nadie  quede solo con su pena.
Que siempre huela el viento a libertad
y la Vida sea eterna primavera;
que se cubran los campos de trigales
y las plazas de niños y poetas.
En esta Nochebuena yo quisiera
un humilde pesebre como emblema;
la marcha jubilosa de los pueblos
buscando un horizonte de grandeza,
y llevando entre sus manos la esperanza
por un reino de amor, sobre la Tierra.

  Del libro “Canto Inicial”
Horacio Alberto Vero

“Que el humilde pesebre sea  el camino a seguir para que los hombres
y mujeres trabajen y se unan cada día  por el Amor, la Paz y la Justicia”

Colegio de Abogados del Departamento Judicial de Mercedes


Fuente: CADJM