UN CAFÉ CON NEGRITA

– Me voy a Chivilcoy, Chau Vilma, chau a todos, nos vemos mañana…
– ¿Ya te vas? ¿no te tomás un cafecito conmigo? Hay unas cuantas cosas que quiero charlar con vos.

Compartir un café con la Dra. Elsa Romero de Deluca era un ir y venir por cuestiones del Colegio y de la vida, donde el aroma de su cigarro y el torbellino de su voz inundaban el aire, y le conferían al momento un toque de intimidad y calidez.

-¿Qué te parecieron los adornos para el Salón de Pintura? Integrante de la Comisión de Cultura desde siempre, sus ojos vivaces y eléctricos cuidaban hasta el más mínimo detalle, con el buen gusto y el estilo que siempre la caracterizaron.

-¿Y que me decís de la mediación?, acordate que esto no tiene marcha atrás, que algún día va a ser obligatoria.- Negrita apostó sus fichas a la mediación desde el primer momento, estudió, dictó cursos junto a inseparables compañeras, anduvo por acá y por allá con esa vitalidad y esa pasión que eran su marca indeleble.

-Che, a ver si me nombrás a alguien más para Personas Jurídicas ¿para qué estamos acá?- Ejerció la dirección de Personas Jurídicas, y desde allí iba y venía por cada rincón del Colegio, porque era su casa, su amor, su lugar en el mundo. Era una dirigente de fuste que tenía puesta la camiseta del Colegio.

-Ayer estuvimos mal Presidente eh? Fue Veinticinco de Mayo y nadie puso las banderas en el frente del Colegio ¿a vos te parece? Para que las compramos? Frontal, directa, sin guardarse nada. De firmes convicciones. Así la conocí por siempre.

¿Te conté de mis hijos y de Chupín? Madraza, compañera. Se daba tiempo para todo y para todos sus seres queridos.

Ha pasado el tiempo, mucho tiempo, desde el primer café con Negrita.
Hoy, andando por el Colegio, encontré un café servido esperando a su dueña, mientras un pucho recién apagado despedía un humo que me hacía lagrimear.

Dr. Horacio Alberto Vero
Presidente Colegio de Abogados del Departamento Judicial de Mercedes


Fuente: CADJM